Mediante una adecuada educación personalizada se aspira a lograr que cada una de las alumnas: - Alcance un conocimiento objetivo de sí mismo, de sus propias aptitudes y posibilidades y trate de desarrollarlas al máximo.
- Este en posesión de unos conocimientos, comprenda y domine unas ideas fundamentales y adquiera unos hábitos de trabajo, constancia y orden que le capaciten para realizar con aprovechamiento los estudios posteriores y para desempeñar decorosamente un puesto en el mundo del trabajo y en la vida social.
- Sea
capaz de valorar, con criterio objetivo, las cosas, las personas, los
acontecimientos y las relaciones que inciden en su vida.
- Haya desarrollado las capacidades básicas de pensar y de obrar, con iniciativa y creatividad.
- Haya adquirido la capacidad de criterio suficiente para tomar decisiones dignas, justas y útiles, en uso de su libertad.
- Disponga de un lenguaje culto y tenga un comportamiento social consecuente con la condición y dignidad del ser humano.
- Esté capacitado y sensibilizado para apreciar la belleza en la naturaleza, en el orden y en las cosas, sean o no manifestaciones artísticas sea capaz de aprovechar el tiempo libre cultivando aficiones sanas.
- Sea sincero, justo y generoso en el trato con los demás y se manifieste sensible y presto ante las necesidades ajenas.
- Sea
coherente en el pensar, hablar y actuar, tenga la fuerza de voluntad
suficiente para cumplir las decisiones personales y compromisos
adquiridos libremente y sea dueña de sí misma cultivando la fortaleza y
la sobriedad.
- Tenga una sólida formación cristiana, sea buena
conocedora del Magisterio de la Iglesia y capaz de responder libremente
a las exigencias de la fe.
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